
El esponjado es una técnica de pintura decorativa que permite crear texturas suaves y efímeros, evocando una sensación de profundidad y movimiento en las superficies. Originalmente popularizada en los años 90, ha experimentado un renacimiento adaptándose a nuevos estilos y combinaciones de colores, ofreciendo un toque único y personalizado a interiores y exteriores. Su versatilidad la hace ideal tanto para principiantes como para expertos, aunque requiere de cierta práctica para obtener resultados profesionales.
Sin embargo, aplicar el esponjado en techos y paredes altas presenta desafíos adicionales que no se encuentran en superficies más accesibles. La necesidad de trabajar con andamios, escaleras o plataformas elevadoras, la dificultad para mantener una presión uniforme durante la aplicación y la importancia de prevenir goteos y salpicaduras son solo algunos de los obstáculos a superar. Por ello, es crucial conocer las técnicas y consejos adecuados para garantizar un acabado impecable y duradero.
Preparación de la superficie
La preparación es fundamental para un buen resultado. Primero, la superficie debe estar completamente limpia, libre de polvo, grasa o restos de pintura suelta. Utiliza un cepillo de cerdas duras o un paño húmedo con un detergente suave para eliminar cualquier impureza y asegúrate de enjuagar bien. Una superficie limpia garantiza una mejor adherencia de la pintura y un acabado más uniforme.
Después de limpiar, es importante reparar cualquier imperfección que pueda haber en la pared o el techo. Rellena grietas, agujeros o fisuras con masilla adecuada y, una vez seca, lija suavemente para nivelar la textura. Este paso es crucial para evitar que las irregularidades se hagan visibles a través del esponjado. Un buen lijado asegura una superficie lisa y uniforme.
Finalmente, aplica una imprimación o sellador para cerrar los poros de la superficie y mejorar la adherencia de la pintura base. La imprimación también ayuda a unificar la absorción de la pintura, evitando que se creen manchas o diferencias de color. Espera a que la imprimación se seque por completo antes de continuar con el siguiente paso.
Selección de materiales
La elección correcta de los materiales es crucial para lograr el efecto deseado. La pintura base, que es el color de fondo, debe ser de buena calidad y lavable para facilitar la limpieza posterior. Opta por pinturas acrílicas o vinílicas, ya que estas se adhieren bien a la mayoría de las superficies y son resistentes al agua. Considera la posibilidad de utilizar pinturas específicas para techos, que suelen tener una menor reflectancia y ayudan a disimular las imperfecciones.
En cuanto a la pintura de esponjado, puedes usar el mismo color que la base, pero en un tono más claro u oscuro, o experimentar con colores complementarios para crear contrastes interesantes. Dependiendo del efecto que busques, puedes utilizar pinturas con diferentes grados de brillo, desde mate hasta satinado o brillante. Recuerda que la pintura de esponjado debe ser compatible con la pintura base.
No olvides la esponja, que es la herramienta principal de esta técnica. Utiliza esponjas de celulosa naturales, ya que estas absorben la pintura de manera uniforme y crean texturas más suaves y naturales. Evita las esponjas sintéticas, que pueden dejar marcas o estrías en la superficie. Ten a mano varias esponjas para cambiar a medida que se llenan de pintura.
Técnica de esponjado para techos altos

Al trabajar en techos altos, la seguridad es primordial. Utiliza siempre andamios, escaleras o plataformas elevadoras que estén en buen estado y sean seguros de usar. Asegúrate de que el andamio esté nivelado y bien apoyado en el suelo, y utiliza barandillas de protección para evitar caídas. Nunca te estires demasiado o te arriesgues a perder el equilibrio.
Para aplicar el esponjado, vierte una pequeña cantidad de pintura de esponjado en un recipiente y humedece la esponja ligeramente. Elimina el exceso de pintura frotando la esponja sobre un trozo de cartón o papel. Luego, aplica la pintura sobre el techo con movimientos suaves y aleatorios, girando y rotando la esponja para crear una textura irregular. No presiones demasiado la esponja, ya que esto puede crear manchas o marcas.
A medida que avanzas, observa el efecto que estás creando y ajusta la cantidad de pintura y la presión de la esponja según sea necesario. Recuerda que el esponjado es una técnica que requiere paciencia y práctica. Si no estás satisfecho con el resultado, puedes aplicar una segunda capa de pintura de esponjado una vez que la primera capa esté seca.
Consejos para esponjado en paredes altas
Al aplicar esponjado en paredes altas, asegúrate de trabajar por secciones para mantener el control del proceso. Divide la pared en áreas manejables y comienza a aplicar la pintura de esponjado en cada sección, superponiendo ligeramente los bordes para evitar transiciones bruscas. Utiliza una brocha para retocar los bordes y las esquinas.
Para evitar goteos y salpicaduras, utiliza un rodillo de espuma para aplicar una capa base de pintura acrílica con un acabado ligeramente texturizado antes de comenzar con el esponjado. Esta capa base ayudará a que la pintura de esponjado se adhiera mejor a la superficie y creará una textura más uniforme. También puedes utilizar cinta de carrocero para proteger los zócalos, los marcos de las ventanas y las puertas.
Considera la iluminación de la habitación al aplicar el esponjado. La luz puede afectar la percepción del color y la textura. Asegúrate de revisar el resultado final a diferentes horas del día y en diferentes condiciones de iluminación para asegurarte de que el efecto sea el deseado.
Conclusión
El esponjado en techos y paredes altas, aunque requiere planificación y cuidado, puede transformar radicalmente un espacio, aportando calidez y personalidad. Al seguir los consejos mencionados, se minimizan los riesgos y se maximizan las posibilidades de lograr un acabado profesional. La preparación de la superficie es crucial, así como la elección de los materiales adecuados y la práctica de la técnica de aplicación.
La clave para un resultado exitoso reside en la paciencia y la experimentación. No temas probar diferentes combinaciones de colores y texturas hasta encontrar el efecto que mejor se adapte a tus gustos y al estilo de tu hogar. El esponjado permite crear ambientes únicos y acogedores, y es una técnica de pintura versátil que puede adaptarse a una amplia variedad de estilos decorativos.